La polémica de las luces automáticas

Las luces diurnas o Daytime Running Lights de LED son eficientes, ecológicas y suficientes para circular por rutas nacionales, según la Ley Nacional de Tránsito; pero, hay provincias que no adhieren a este adelanto

En materia de seguridad vial el hecho de la visibilidad es fundamental para un tránsito más previsible y seguro. Ha quedado técnicamente demostrado que mejora la visión diurna cuando los vehículos tienen sus luces bajas encendidas, sobre todo en lo referido a estimación de distancias y en situaciones en las que la proporción de luz cambia rápidamente.

El encendido de las luces bajas convencionales (halógenas) supone una mejora en la visión de nuestro vehículo para los terceros pero genera un mayor consumo de combustible, ya que están encendidos los faros y las luces de posición. Generar luz tiene su costo ya que todas las ópticas del vehículo necesitan corriente eléctrica y esta se produce con el combustible del automóvil. En un vehículo normal con motor a nafta se genera un consumo extra de aproximadamente 0,21 litros más por cada 100 kilómetros cuando la luz está encendida. Considerando un recorrido de 30.000 km al año esto implica un consumo extra de más de 60 litros. Consecuentemente, también crecen las emisiones de los gases de escape en la misma proporción. Además, por el hecho de tener las luces bajas continuamente prendidas, aumenta el desgaste de las lámparas y se reduce su vida útil.

La tecnología de iluminación LED, como la que se utiliza en las DRL (Daytime Running Lights) de los automóviles, tiene varios beneficios respecto de las convencionales: ahorran energía, duran más y son respetuosas con el medio ambiente. LED es la sigla de Light Emitting Diode o diodo emisor de luz; son semiconductores de estado sólido que son capaces de convertir electricidad directamente en luz.

Algunos estudios afirman que en un país con uso obligatorio de las luces todo el día, si todos los vehículos utilizaran faros y ópticas LED en reemplazo de las halógenas y las de xenón se ahorrarían unos 10 millones de litros de combustible por año.

Aunque las ventajas de la tecnología LED son incuestionables), lo cierto es que en la actualidad más del 80% de los faros de los automóviles son halógenos o de xenón.

El nuestro país la Ley Nacional de Tránsito (Ley 24.449) decía en su artículo 47 que “mientras el vehículo transite por rutas nacionales, las luces bajas permanecerán encendidas, tanto de día como de noche, independientemente del grado de luz natural, o de las condiciones de visibilidad que se registren.” El 22 de diciembre de 2017, con la promulgación de la Ley 27.425 (modificatoria de la Ley 24.449) se cambió el texto del artículo 47, inciso a) que ahora dice: “a) Luces bajas o luces diurnas (sistema DRL: Day Time Running Light): mientras el vehículo transite por rutas nacionales, las luces bajas o las luces diurnas permanecerán encendidas, tanto de día como de noche, independientemente del grado de luz natural, o de las condiciones de visibilidad que se registren.” Esta modificación también incluye el encendido automático de luces de acuerdo a los plazos y reglamentación de la ley.

¿Esta modificación afecta a todas las provincias por igual?

Al ser la Argentina un país federal, debemos recordar que las provincias nunca le delegaron a la Nación las potestades sobre el tránsito. En consecuencia, las provincias pueden adherir o no a una nueva legislación nacional. Algunas provincias, como es el caso de Córdoba, no adhirieron a dicha ley por lo que siguen obligando a circular con la “luz baja encendida” y no aceptan la circulación con la “luz diurna” por más que se lo haga en rutas nacionales que atraviesan dicha provincia.

Fuente: Ing. Fabian Pons, diario La Nación

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