La importancia del mantenimiento vehicular

Por: Ing. Fabián Pons
Presidente de OVILAM

(Observatorio Vial Latinoamericano)

Cualquier máquina, incluido un vehículo automotor requiere de tres tipos de mantenimiento:  preventivo, predictivo y correctivo. Para que se entiendan sus diferencias lo graficaremos con un ejemplo.

Tomemos cualquier tipo de motor. Periódicamente nos ocuparemos de su lubricación al hacer un cambio de aceite y filtros (mantenimiento preventivo periódico), si lo requiere, mediremos sus vibraciones o sus temperaturas (mantenimiento predictivo) y quizás le hagamos una puesta a punto cada cierto número de kilómetros u horas de uso (puesta a cero) y repararemos las averías que vayan surgiendo (mantenimiento correctivo).

En materia de seguridad vial los factores que pueden determinar un siniestro son tres:

  • El factor humano, que está presente como causa principal del siniestro en aproximadamente un 88 a un 90% de los casos,
  • El factor entorno y vía de circulación (estado de la ruta y clima) que genera un 5 a 7% de los siniestros y,
  • El factor vehicular (desperfectos mecánicos) que se lleva el restante 5%

Si bien ese 5% de siniestralidad grave que generan los desperfectos mecánicos parece ser poco, en el día a día representan miles de hechos de tránsito. Hay algo muy importante que debemos tener en cuenta. En muchísimos casos, cuando el motivo principal del siniestro es el factor vehicular, se da la característica de que el vehículo que tuvo el desperfecto no sufre daños a consecuencias del choque. ¿Cómo es eso? Por ejemplo un auto que pierde una rueda puede que sea controlado por el conductor y llevado hacia la banquina pero la rueda que se desprendió impacta contra un vehículo que viene de frente generando una verdadera tragedia. Lo mismo ocurre con desprendimientos de trailers, roturas de motor con el consecuente reguero de aceite, etc, etc.

Es por todo la anterior que debemos ser muy rigurosos a la hora de mantener en perfecto estado a nuestro vehículo. Muchas veces la excusa para no hacerlo es el costo de los repuestos para realizar el mantenimiento. Es por eso que los centros de reciclado juegan un factor muy importante en ese momento. “No hay pieza más original que la vino en un vehículo de fábrica”.

Si bien la ley no permite reutilizar piezas denominadas “de seguridad” hay muchos otros componentes del vehículo que hacen al funcionamiento eficaz y seguro como por ejemplo las piezas del motor, caja de cambios o piezas exteriores de la carrocería.

Un parabrisas roto, una luz que no anda, una fuga de aceite de motor, un neumático mal gastado pueden hacer la diferencia entre un viaje seguro y placentero o una tragedia en la que vamos a estar involucrados ya sea en forma activa (sufriendo las consecuencias del siniestro) o en forma pasiva (provocando el siniestro sin sufrir directamente sus consecuencias).

A tenerlo siempre presente. “Mantener nuestro vehículo en buen estado también salva vidas”.

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